lunes, 28 de marzo de 2016

Jesucristo Superstar

¡Hola a todos! Después de un merecidísimo puente, hoy toca volver a la realidad. Y como estamos aún en fechas, he elegido reseñar este musical, y hacer una pequeña crítica sobre alguna cosilla que ocurre en España (o al menos en Asturias, que es lo que yo conozco), ya que creo que, a veces, somos un pelín hipócritas.

He elegido Jesucristo Superstar porque me da muchísima rabia que no se vea por el hecho de ser "religiosa". Como el protagonista es Jesús de Nazareth, es una película de religión y "de la Iglesia" (esta expresión la utilizamos mucho) y ya no se ve, porque si se llega a ver algo así eres un ultracatólico de derechas (¿?) o un bicho raro. Donde yo vivo este argumento se utiliza muchísimo, y si todos nos paráramos a atender un poquito más nuestra propia cultura y tuviéramos la mente un pelín más abierta, no sólo descubriríamos que:

1) Éste no es un musical religioso.
2) Es un ópera rock, por lo que, si te gusta el género, deberías sentirte obligado a ponerla una vez en la vida.
3) Es tan crítico con la Iglesia Católica que, después de verla, el Vaticano la censuró durante años. Sólo faltaba Sheldon Cooper diciendo: ¡bazinga!

Jesucristo Superstar es una película en la que un grupo de hippies (la película pertenece a los años 70) se para en un desierto y escenifica con canciones los últimos días de Jesús de Nazareth según su punto de vista

¿Por qué subrayo esto último? Porque la historia que te cuentan aquí tiene bastante poco que ver con lo que aparece en la Biblia. Si buscáis un Jesucristo en majestad hablando de la palabra de Dios y yendo a la muerte con tranquilidad  y seguridad al saberse Hijo del Altísimo, hay muchas otras películas que os gustarán más. En esta vemos personas. Un Jesucristo con dudas sobre qué y por qué está haciendo lo que hace, un Judas Iscariote que, más que un traidor, es un amigo que no consigue comprender lo que el otro está haciendo, una María Magdalena enamorada nada similar a la mujer que imaginamos, etc.  Me encanta ver un Judas tan sensato y un Jesús tan inseguro, nos hace ver que todos cometemos errores, que por mucho que intentemos hacer las cosas bien, somos seres humanos e imperfectos, te llames como te llames, digas lo que digas o actúes como actúes. Me centro en estos dos personajes porque son los grandes protagonistas del film, y la verdad es que salen. Tanto Judas como Jesús tienen unas voces impresionantes y sus interpretaciones son espectaculares.


Eso sí, estamos ante un musical, y si hay algo bueno en él, son las canciones. No tengo palabras para describirlas. Personalmente me encanta el compositor, Andrew LLoyd Webber, ha escrito algunos de los musicales más importantes de los últimos años, y me tengo que rendir a sus pies. ¡Qué canciones, qué pasión, qué voces! Sé que me estoy alargando mucho, pero quiero contaros una anécdota: MJ conocía alguna de las canciones de Jesucristo Superstar por ser muy fan de un actor llamado Geronimo Rauch, que interpretó a Jesucristo algunos años. MJ es muy, MUY, quisquillosa en cuanto a voces agudas se refiere, ignoro por qué, pero no le gustan. Un día me mandó un vídeo de este actor interpretando mi canción favorita, Getsemaní, y no me resistí y le envié el fragmento de la película, aún sabiendo que, como el protagonista tiene la voz aguda, no le iba a gustar. A mi pobre MJ aún la tengo alucinando por semejante escena, por esa voz tan desgarradora, por tanto dolor, sufrimiento, incertidumbre y dudas.

Pero como todo, Jesucristo Superstar tiene su parte negativa. La más obvia es que toda la pelicula es cantada. Obviamente hay que cogerla con paciencia. A mi me chiflan los musicales, pero dos horas de largometraje sin una sola frase sin cantar... Algo pesada se hace. Si queréis empezar a ver films de este género, no empecéis por ésta, o acabaréis aborreciéndolo. Otro punto negativo es que ha envejecido muy mal. Como os dije, la película es de los años 70 y se nota mucho que pertenece a la época hippie, por lo que nos pilla bastante lejos y quizá se nos haga un poco extraña en ese sentido.

Como conclusión, sólo quiero deciros que no os dejéis llevar por clichés que no merezcan la pena, disfrutad de todo lo que os apetezca sin importar lo que piensen los demás, ya que serán ellos los que se pierdan joyas como éstas, no vosotros.

Por supuesto, le pondré nota a la peli: ¡un 9 como una casa! Os la recomiendo de verdad.

Y lo siento, soy incapaz de no dejaros ese fragmento que encantó a Chusa, mi parte favorita de la película, esta pequeña escena tan perfecta: "Getsemaní" 


¿Os gustan los musicales?¿Cuál es vuestro preferido? ¿Os ha picado un poquito la curiosidad por la película?

Arantxa