lunes, 20 de junio de 2016

Cabaret

¡Hola a todos! Llevaba varias semanas queriendo hablar de Cabaret, pero por unas cosas o por otras, no encontraba el momento, pero ¡al fin llegó el día! Eso sí, advierto que meteré spoilers en la reseña, así que si no la habéis visto, no la leáis. 

Cabaret es un musical que cuenta la historia de Bryan Roberts, un escritor en ciernes que viaja hasta Berlín, donde conoce en el Kit Kat Club (el club nocturno más popular de la ciudad) a Sally Bowles, una cantante de cabaret que le hará descubrir el lado más sexy y peligroso de los bajos fondos, todo ello enmarcado en una Alemania en la que el nazismo va cobrando cada vez más importancia.


Creo que es hasta la fecha el musical más elegantemente extravagante que he visto en mi vida (sin desmerecer a Moulin Rouge). Esta película es la locura hecha cine (lo siento, pero a pesar de la cursilada es totalmente cierto). La forma en la que arranca y finaliza, las "cabareteras" (los que la hayáis visto sabéis por qué pongo comillas) dándolo todo en el escenario, ese Maestro de Ceremonias tan inmensamente feliz que me daba hasta cierto miedito al principio, cómo se hila la historia lentamente... Madre mía, me encanta, pero creo que mejor vamos por partes.




Desde el primer momento me llamó mucho la atención cómo han decidido ambientar y narrar la historia. Aunque los dos protagonistas son Sally y Bryan, todo se va narrando a modo de canción y espectáculo por el Maestro de Ceremonias del Kit Kat Club, y no sólo el argumento de la trama, si no también la situación política y social de la Alemania de los años 30. Hay una escena en particular que a mi me ha dejado traumatizada para el resto de mi vida (comienzan los spoilers). En un momento a mitad de la película, dos de los personajes principales están tomando una copa en una terraza. De repente, interrumpe la escena un chico muy guapo que empieza cantar un tema simplemente precioso, que hablaba de la libertad y de la patria. El plano es durante el primer momento sólo su cara mientras canta, hasta que éste se va alejando y alejando hasta que compruebas que ése chico que canta sobre el amor y la libertad en la patria lleva una "bonita" esvástica en el corazón, mientras conseguía que todo el mundo se pusiera en pie y entonara con él esa canción. Lo peor no fue lo absolutamente certeros que fueron al explicar de manera tan sencilla cómo el nazismo había calado en toda una generación, lo que me dejó de piedra ¡es que yo también caí en la trampa! Me encantó la canción, me transmitió esa alegría y esa fuerza sobre lo bonita que es nuestra nación y cómo hay que luchar por los ideales en lo que creemos, ¡y resulta ser una canción nazi! De verdad, en ese momento quedé tan horrorizada que no podía ni tragar.

Otras escenas que me parecieron especialmente reseñables son el comienzo y el final de la película, ya que son exactamente iguales pero totalmente distintas. Comienza mostrando al público del Kit Kat Club a través de las cristaleras del club, enfocando la cámara hasta el Maestro de Ceremonias, que nos da la bienvenida. En el final, éste despide "el espectáculo" mientras la cámara se centra, de nuevo, en el público desde la cristalera, con la particularidad de que prácticamente todas las personas que hay en la sala son soldados alemanes. ¿Hace falta explicar más?

Las canciones son absoluta y totalmente geniales. Te pueden gustar unas más que otras, pero ninguna deja de ser simplemente maravillosa (la canción de la que os hablaba antes era casi "de relleno", así que imaginaos). Desde la ya mítica "Cabaret", hasta la divertida y francamente gráfica (argumentalmente hablando) "Two Ladies". Todas te llevan a esos años 30, siempre querréis llevar una boa y ligas con encaje mientras veis la película, es simplemente inevitable. Personalmente mis favoritas son "Money, money" (aquí debajo os dejo el vídeo)  y "Mein Herr".




Para unas canciones tan buenas y un argumento tan sólido, se necesitan grandes actores. En esta ocasión, nos encontramos con la gran Liza Minelli, que simplemente se sale interpretando a Sally Bowles, a Michael York, un actor muy conocido en los años 60 y 70 (interpretó a Tebaldo en "Romeo y Julieta" y Juan el Bautista en "Jesucristo", entre otros muchos papeles), y sin duda mi favorito, Joel Grey como el Maestro de Ceremonias, papel que ya había interpretado en el teatro antes del film. Todos están espectaculares en sus roles, yo soy incapaz de imaginar a nadie más haciendo de estos personajes.

Por último, mencionar que es un musical de los 70, por lo que si no estás acostumbrado a este tipo de películas, no la recomendaría del todo, ya que puede que se note demasiado el llamado "salto generacional" y te resulte algo lenta (aunque a mi sinceramente no me ha pasado).

No obstante, creo que queda bastante claro que "Cabaret" es sin duda alguna una imprescindible que todo el mundo debería ver alguna vez en la vida. Le doy un 9,5.

¿Habéis visto Cabaret? ¿Qué os ha parecido? ¿Qué musical recomendaríais?

Arantxa