domingo, 18 de octubre de 2015

Cita de la semana

1984 una de las más reconocidas distopías del s. XX. Antes o después tenía que caer en este blog, especialmente después de que una de nosotras flipara con él, y la otra lo esté flipando ahora.

Hoy es una cita, mañana será una reseña. Os dejamos con el lema del Partido, también llamado Hermano mayor.
La guerra es la paz. 
La libertad es la esclavitud. 
La ignorancia es la fuerza.
Se puede decir tanto que no sabemos qué decir. Y en cierto modo lo que mejor podemos hacer es dejar que la leáis, la reflexionéis y que os llegue a cada uno de una manera especial. Aunque ayuda leerla en el contexto del libro. 

No es una frase para analizar si no para interiorizarla, para hacerla nuestra. Porque una vez que la asumamos no la podremos olvidar.

Quizá una de las cosas que sí queremos señalar porque rebosa de cada una de las palabras es la ironía. La magnífica ironía de George Orwell que impregna cada página de 1984 y no os dejará indiferentes. Por favor, leedla.

La guerra es la paz.

No será la primer vez que escuchéis que para conseguir la paz es necesario hacer la guerra e incluso os intentarán convencer de ello (aunque a nosotras nos viene a la cabeza a la hora de hablar de paz, la canción de Imagine de John Lenon); si vis pacem, para bellum, que ya heredamos de los romanos.

La libertad es esclavitud.

¿Qué mejor manera de ser libre que no preocuparse por cada decisión que haya que tomar? ¿Qué mejor manera de que no nos ate la incertidumbre? ¿Os he dicho ya que George Orwell es un genio? Brillantemente retorcido.

La ignorancia es la fuerza.

Reducción de presupuestos, recortes en educación e investigación, subida de IVA cultural... ¿Tal vez nos quieren tontos, ignorantes, sumisos? Tal vez nuestro valor sea nuestro valor de trabajo, nuestra fuerza bruta como producto, como creadores de riqueza, como un elemento fácil de controlar. No solo nos liberamos de nuestras preocupaciones sino que dejamos de ser una preocupación para quienes mueven los hilos, para quien constituye el poder económico, político, cultural y social.

Lo peor de todo esto es que suena tan razonable, tan lógico que nos produce un absoluto terror plantearnos la posibilidad que 1984 pudiese ser una realidad. Y aún más que esa realidad esté cerca. Aunque el tiempo sea pretérito, las máximas son las mismas. Y 1984 es en sí una enseñanza para todo aquel afortunado que quiera adentrarse en sus páginas.

Os prometemos que no os arrepentiréis... O sí.

¿Habéis leído el libro? ¿Qué opináis del lema del Partido? ¿Os parece tan terrible como a nosotras? Comentados lo que queráis.