viernes, 18 de noviembre de 2016

La feria de las vanidades

¡Hola a todos! Hoy voy a hablaros de una novela que pude leer gracias a Edición Anticipada, quien puso a nuestra disposición la versión electrónica de este clásico de la literatura: "La feria de las vanidades", de William M. Thackeray.

La feria de las vanidades cuenta la historia de dos mujeres en plena época napoleónica. Por una lado, tenemos a Amelia, una chica dulce, modesta, sumisa, todo corazón. Por otro lado, Rebecca Sharp, ambiciosa, manipuladora, mentirosa por naturaleza. Estas dos amigas tan diferentes tendrán vidas igual de dispares, en un mundo donde las apariencias mandan más que el corazón, y el cinismo te lleva más lejos que cualquier buena acción. Señoras y señores, acabamos de entrar en el juego de la feria de las vanidades.
Esta novela es una historia costumbrista cuya belleza radica en su simpleza. No os esperéis grandes dosis de acción o de aventuras, porque os aseguro que éste no es vuestro libro. Lo que sí encontraréis es una trama interesante, unos personajes bastante bien construidos y muchísimas reflexiones sobre la vida en aquellos años convulsos y el comportamiento humano acerca de temas como la guerra, el amor, la soltería, la vanidad (codazo, codazo, guiño, guiño), la muerte, el deseo o las costumbres sociales.

Lo mejor de la obra es el estilo del autor. Si hay algo que le gustaba a Thackeray era la ironía. Tenía puntos de humor inglés muy interesantes, y me ha llamado ciertamente la atención cómo es capaz de hacer una crítica mordaz y despiadada con sólo unas pinceladas humorísticas. Además, como ya he comentado, no le importa opinar acerca de cualquier tema filosófico o sociológico que se pueda plantear, él escribe lo que quiere, y después cada lector puede interpretar o juzgar como desee. Además, cuando menos lo esperabas, rompía "la cuarta pared" para dirigirse al lector como si estuvieses con él en ese momento, tomando el té de las cinco.  

Los personajes me han dejado un punto agridulce. No me disgustaron, pero a veces los veía demasiado estereotipados, a falta de una palabra mejor. No es que sean típicos en sí, si no que han quedado encasillados en su propia personalidad. Amelia siempre fue dulce, sensible, honesta, sacrificada y muy, muy sumisa. Por otro lado, Becky se pasó toda la novela comportándose como una mentirosa, hipócrita y mordaz mujer sin sentimientos que vayan más allá de sí misma y de sus necesidades. Entiendo que cada una refleje formas diferentes de enfrentarse a la vida que le ha tocado, pero me hubiera gustado más ver alguna escena en la que ambas se salieran de ese patrón. Amelia tuvo algún momento, pero sinceramente me pareció insuficiente. Los personajes que más me han gustado han sido sin duda el capitán Osborne, prometido de Amelia, y su mejor amigo Dobbin, ya que, a mi modo de ver, son los que más han evolucionado a lo largo del libro.



Ahora bien, si antes dije que lo mejor de la obra era el estilo del autor, sin duda eso también es lo peor. El libro no es que fuera lento, es que no parecía avanzar nunca. El mismo Thackeray dice en el capítulo 25 que la trama apenas avanzó desde el 13, sólo digo eso. Era demasiado pesado, no era necesario que me contaras los problemas matrimoniales de la mujer del superior del capitán Dobbin, o de la criada de la amiga de otro secundario que aparecía de vez en cuando. En serio, había veces que no creí que conseguiría acabar la novela, me dejaba exhausta. Sin embargo, el final me pareció que ocurría demasiado rápido, como si el autor se hubiese cansado de escribir y quisiese acabar cuanto antes (aunque llevando ya casi mil páginas, he de decir que lo comprendo)

En resumen, "La feria de las vanidades" es una novela que merece la pena leer, pero que debes estar muy preparado y haberte enfrentado a bastantes clásicos antes de elegir éste. Le pondría un 7. 



Quiero añadir que hay una película en la que Reese Witherspoon interpreta a Becky Sharp. Como adaptación, no es la mejor del mundo, pero si queréis pasar una tarde entretenida, os la recomiendo.

¿Habéis leído La feria de las vanidades? ¿Qué os ha parecido? ¿Qué clásicos me recomendáis?

Arantxa